Su Beatitud el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, concluyó su visita pastoral a la Parroquia de San Jorge Mártir en Irbid, realizada del 14 al 17 de mayo de 2026.
A continuación, un resumen de la visita pastoral a Irbid:
La visita comenzó con una recepción festiva en la ciudad de Irbid, donde Su Beatitud fue recibido por feligreses, líderes cívicos y dignatarios locales, incluyendo al P. Firas Arida, párroco de Irbid, el Senador Jamil Nimri, y representantes de la vida pública y social.
Como señal de profunda estima y hospitalidad cultural, se obsequió al Cardenal con una capa tradicional jordana, simbolizando los lazos compartidos de afecto y el orgullo de la comunidad local por su presencia entre ellos.

Su Beatitud presidió luego la Misa de la Ascensión del Señor en la Iglesia parroquial, donde destacó en su homilía que "el papel principal del pastor es escuchar", añadiendo: "Y para escuchar, debemos dedicarle tiempo. Estoy aquí para conocerlos mejor y para ser parte de la vida de la comunidad cristiana en Irbid". También se refirió a la Diócesis de Jerusalén como una ciudad abierta que acoge a todos y sirve de "luz para las naciones", recordando la cálida bienvenida que había sentido desde su llegada a Jordania.
El P. Firas Arida dio la bienvenida a Su Beatitud, expresando la alegría de la parroquia por la visita pastoral. Por su parte, el Gobernador de Irbid destacó el espíritu de armonía y coexistencia de Jordania entre sus diversas comunidades, mientras que Munther Bataineh pronunció un discurso en nombre de los líderes tribales, dando la bienvenida a la visita del Cardenal y expresando el orgullo de la ciudad por esta presencia pastoral.
La jornada concluyó con un encuentro entre el Cardenal y la juventud cristiana del norte de Jordania, quienes celebraron el 50 aniversario del Grupo Juvenil de Irbid, en un ambiente de alegría y agradecimiento por décadas de servicio y pastoral juvenil en la Iglesia.
El segundo día, Su Beatitud presidió la Misa de Primera Comunión y Confirmación en la Iglesia de San Jorge Mártir en Irbid, donde administró los sacramentos a 16 niños y niñas de la parroquia, en un ambiente de fe y alegría familiar. También confirió el Sacramento del Bautismo a dos niños.

Después de la Misa, administró la Unción de los Enfermos a varios feligreses, y, posteriormente, se reunió con diversos grupos parroquiales, incluyendo jóvenes, el comité de caridad, acólitos y el coro, elogiando su servicio y su papel en la vida de la Iglesia y la sociedad.
Como parte de su visita a Irbid, y acompañado por el Obispo Iyad Twal, Vicario Patriarcal en Jordania, visitó el diwan de la tribu Bani Dhiab, donde fue recibido por varias personalidades oficiales y sociales.
Un portavoz tribal dio la bienvenida a Su Beatitud, expresando: "Su presencia entre nosotros hoy es un mensaje de esperanza y una postura valiente, una encarnación viva de los valores humanos arraigados en el amor y la fraternidad, afirmando que la luz es más fuerte que la injusticia y que el amor debe prevalecer". El Sr. Nidal Bani Dhiab, ex Ministro de Trabajo, también le dio la bienvenida, elogiando sus esfuerzos para preservar la identidad sagrada de la Ciudad Santa de Jerusalén.
A la reunión asistieron varios ex primeros ministros y figuras nacionales, incluidos el Dr. Abdel Raouf Rawabdeh, el Dr. Awn Khasawneh y Samir Rifai, así como ex ministros y líderes comunitarios.
Por su parte, Su Beatitud expresó su gratitud por la cálida acogida, destacando el importante papel nacional y social de las tribus jordanas, diciendo: "Como tribu, continuaran desempeñando un papel fundamental en la construcción de la nación y la sociedad aquí en Jordania, y como cristianos, hemos sido, somos y seguiremos siendo una parte esencial de la construcción de Jordania, como en cada lugar donde estamos presentes. Jordania es un modelo único en Oriente Medio por su espíritu de coexistencia y seguridad. Que Dios la proteja y la preserve".
El tercer día incluyó encuentros espirituales, nacionales y ecuménicos, reflejando un espíritu de unidad y generosidad entre los diversos componentes de la sociedad local y las iglesias de la ciudad.
Su Beatitud comenzó el día con una visita a la Escuela del Rosario, donde fue recibido por el personal administrativo y docente y la directora de la escuela, Hna. Laurette Zwaideh, quien le informo sobre la misión educativa de la escuela y su importante papel en la formación de las futuras generaciones.
Posteriormente, visito la Iglesia de Santa María de la Anunciación de la Iglesia Episcopal Evangélica, donde fue recibido por el P. Samir Esaid. La visita incluyó un recorrido por la Escuela Secundaria Episcopal Árabe, conocida por integrar a estudiantes ciegos y videntes dentro del mismo entorno educativo, como modelo de inclusión educativa y humana.
También visitó el Hospital de las Hermanas del Rosario, donde se le presentaron los servicios sanitarios y humanitarios que el hospital ofrece a la comunidad local en la ciudad de Irbid.
Como parte de sus visitas eclesiales, también visitó la Iglesia de Nuestra Señora de la Anunciación de la Iglesia Católica Griega, donde fue recibido por el P. Ghaleb Bawab, y la Iglesia Ortodoxa Griega, donde fue recibido por el P. Dionysius Haddad. Durante estas visitas, Su Beatitud destacó la importancia de fortalecer las relaciones entre las Iglesias, diciendo: "Nos visitamos unos a otros no por mera cortesía, sino para fortalecer nuestras relaciones, porque todos somos uno en Cristo".
La visita también incluyó Caritas Irbid, donde se le informó sobre los servicios humanitarios y de salud proporcionados por el centro, particularmente a los refugiados sirios e iraquíes. Recorrió sus diversos departamentos y escuchó una explicación detallada de sus programas y servicios para todos los segmentos de la sociedad jordana. Al final de la visita, el personal del centro le obsequió una keffiyeh jordana tradicional en agradecimiento por su visita y servicio.
También visitó al alcalde de Irbid, el Sr. Imad Al-Azzam, quien expresó su gratitud por la visita, destacando la importancia de la coexistencia y el amor mutuo entre todos los ciudadanos. Asimismo, visitó el diwan patrimonial de la familia Krezem, en una parada que refleja el tejido social y cultural de la ciudad.
La jornada concluyó con el Sacramento de la Unción de los Enfermos para varios feligreses, seguido de la celebración de la Santa Misa en la Iglesia parroquial. En su homilía, Su Beatitud expresó su alegría por estar en Irbid, agradeciendo al párroco y a todos los grupos parroquiales por la excelente organización de la visita, añadiendo: "Esta visita pastoral une a la parroquia y, como pastor, me da la oportunidad de comprender mejor a la comunidad de cerca".

En el cuarto y último día de la visita pastoral a la Parroquia Latina de Irbid, Su Beatitud presidió la Misa dominical, junto con el Obispo Iyad Twal y el P. Firas Arida, en presencia de feligreses y fieles.
Después de la Misa, visitó la Universidad de Yarmouk, donde fue recibido por el Prof. Malik Ahmad Shraireh, rector de la universidad, junto con el responsable de dotaciones islámicas en Irbid y varias figuras académicas y oficiales.
La visita incluyó un encuentro de diálogo que destacó los valores de la coexistencia y el diálogo, celebrado bajo el título "Encuentro de Amor y Moderación". Durante el encuentro, Su Beatitud presentó su reciente carta pastoral, «Regresaron a Jerusalén con Gran Alegría», y habló sobre el papel histórico de la Custodia Hachemita sobre los lugares santos cristianos y musulmanes en Jerusalén, así como la importancia de fomentar una cultura de paz y apertura entre las generaciones más jóvenes.
El rector de la universidad expresó su orgullo por la visita, diciendo: "Su presencia entre nosotros hoy es motivo de orgullo y honor. Estamos orgullosos de sus posiciones y de su defensa de los valores humanos fundamentales en Jerusalén y dondequiera que esté presente el Patriarcado Latino".

La visita también incluyó la Gobernación de Irbid, donde Su Beatitud fue recibido por el vicegobernador en nombre del gobernador. En el encuentro se hizo hincapié en la cooperación entre todos los componentes de la sociedad para servir a los ciudadanos y promover el bien común. Su Beatitud expresó su aprecio por los esfuerzos realizados para servir a la gente de la ciudad, destacando la necesidad de fortalecer la fraternidad, la solidaridad y la apertura entre todos.
La visita pastoral concluyó en un ambiente de amor y alegría, después de varios días llenos de encuentros espirituales, pastorales, nacionales y ecuménicos, reflejando la profundidad de la comunión entre la Iglesia y sus fieles, y el papel de la Iglesia en la contribución a la construcción de una sociedad fundada en el amor, la solidaridad y la convivencia, afirmando la importancia de una presencia pastoral cercana al pueblo, caminando con ellos en todas las circunstancias de la vida.

