Con la sencillez de un pastor que desea caminar junto a su pueblo, Su Beatitud el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, inauguró sus visitas pastorales del nuevo año con una visita a la Parroquia de Jabal al-Hussein en la capital jordana, Amán. La visita, que comenzó el viernes 16 de enero de 2026, se desarrolló a lo largo de tres días marcados por la oración y el encuentro.
A la entrada de la parroquia, Su Beatitud fue recibido calurosamente por el P. Ibrahim Naffa', párroco de Jabal al-Hussein; el P. Issam Zu'mot; los Hermanos Fadi y Julio de los Hermanos de La Salle; los Diáconos Youssef Fattal y Ramzi Ghanem; junto con el Consejo Parroquial y los diversos grupos parroquiales, cuya alegre presencia reflejó la vitalidad de la comunidad.

La visita pastoral comenzó con la celebración de Vísperas en la Iglesia de San Juan de La Salle. En sus palabras de bienvenida, el párroco expresó su sincera gratitud por la presencia del Patriarca, describiendo la visita como una bendición para la parroquia. "Le damos la bienvenida entre su pueblo aquí en la Parroquia de Jabal al-Hussein", dijo, "pidiendo sus oraciones y su bendición apostólica”.
Tras las Vísperas, cada grupo parroquial presentó un resumen de su misión y actividades: el Consejo Parroquial, la Cofradía de la Inmaculada Concepción, la Familia del Sagrado Corazón de Jesús, la Juventud De La Salle, los Monaguillos y el Coro, dando testimonio cada uno de una comunidad parroquial viva y comprometida.
Dirigiéndose a los presentes, Su Beatitud compartió su alegría por estar entre ellos. "Me alegra de estar con ustedes durante este próximo período", dijo. "Es una oportunidad para que los conozca mejor, y para que ustedes también me conozcan más profundamente". Añadió que cada visita pastoral le ofrece algo nuevo por descubrir, expresando particular gratitud a los Hermanos de La Salle por su larga hospitalidad y servicio, y la alegría al ver la riqueza de la vida parroquial que contribuyen a fomentar.
El primer día concluyó con una sesión de diálogo que reunió a todos los grupos parroquiales, acompañada de una presentación en video que destacó las actividades de la parroquia, y seguida de una comida compartida.

El segundo día de la visita se dedicó a encuentros con comunidades e instituciones religiosas que sirven a la Iglesia y a la sociedad. Su Beatitud comenzó visitando a las Hermanas del Salvador, reuniéndose con las hermanas y conociendo su misión espiritual y pastoral, mientras elogiaba su servicio discreto pero fiel.
Posteriormente, visitó el Centro Jesuita, donde fue recibido por el P. Michael, superior regional de la Compañía de Jesús; el P. Bimil, SJ, director del Centro; y miembros del personal pastoral y educativo. Durante la visita, se presentó la misión del Centro, con especial atención a sus programas de formación bíblica, su vida litúrgica y su labor de apoyo a migrantes de varias partes del mundo. Su Beatitud expresó su profundo agradecimiento por la labor continua en Jordania y por su compromiso de proclamar la Palabra de Dios.
El Patriarca también visitó la Misión Pontificia, donde se reunió con el equipo administrativo y fue informado sobre los programas humanitarios y de desarrollo de la institución que apoyan a los más vulnerables. Destacando la llamada de la Iglesia al servicio integral, subrayó la importancia del trabajo humanitario que emana directamente del Evangelio.

Otros encuentros incluyeron una visita fraterna al P. Zaid Habbaba, párroco de la comunidad católica caldea en Jordania, quien obsequió a Su Beatitud con una cruz caldea de madera. La conversación ofreció una oportunidad para reflexionar sobre la historia, los retos y las esperanzas de los fieles caldeos. Su Beatitud visitó luego a las Hermanas Franciscanas, elogiando su dedicación y fidelidad a su vocación.
Más tarde, el Patriarca visitó la Escuela de La Salle, donde fue recibido por la administración escolar y los alumnos. Los alumnos presentaron la misión educativa y humanitaria de la escuela, seguida de un recorrido por sus instalaciones. Durante la visita, Su Beatitud también se reunió con varios feligreses enfermos, a quién administro el Sacramento de la Unción de los Enfermos, signo tangible de la cercanía de la Iglesia a quienes sufren, destacando la importancia de la esperanza y la fe.

La jornada concluyó con la celebración de la Misa en la Iglesia de San Juan de La Salle, presidida por Su Beatitud, durante la cual tomo posesión formalmente el nuevo Consejo Parroquial.
En su homilía, reflexionó sobre el Evangelio del Bautismo del Señor y el testimonio de Juan el Bautista, señalando que una persona puede ver la realidad de dos maneras: o a través de ojos humanos limitados, o a través de la fe viva en la obra del Espíritu Santo y la presencia de Jesucristo. Recordó a los fieles que es el Espíritu Santo quien permite el discernimiento entre el bien y el mal en la vida diaria. "Vuestra participación en la Misa de hoy", dijo, "debe abrir vuestros corazones para asemejaros a Juan el Bautista; personas capaces de reconocer la presencia de Dios en sus vidas y de dar testimonio de Él con sus acciones y palabras".

En el tercer y último día, Su Beatitud presidió la Santa Misa en la Iglesia parroquial, durante la cual los matrimonios renovaron sus votos matrimoniales.
Al concluir la Misa, el párroco expresó su gratitud por los días compartidos, dando gracias a Dios por la presencia del Patriarca y a los Hermanos de La Salle por su espíritu de amor y colaboración. 
La visita pastoral concluyó con una visita a la Iglesia Greco-Católica de San Elías, donde Su Beatitud fue recibido por el P. Modi Handaleh y miembros del Consejo Parroquial. Durante la visita, conoció las actividades, las instalaciones y la escuela afiliada de la parroquia, culminando así un viaje pastoral marcado por la presencia, la escucha y la esperanza compartida.
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