Del 8 al 11 de enero, 2026, con ocasión de la fiesta del Bautismo del Señor, un pequeño grupo de consagradas del Ordo Virginum de Jerusalén realizó una peregrinación a Jordania. La iniciativa nació del deseo de conocer esta parte de la diócesis del Patriarcado Latino y de encontrarse con las consagradas de Jordania, quienes iniciaron el Ordo Virginum en la diócesis ya en 1994.
Durante estos días, las peregrinas pudieron descubrir la calurosa hospitalidad, la vitalidad de la Iglesia local en Jordania y la riqueza de su patrimonio histórico y cultural. Fueron acogidas en Madaba por la consagrada Elin Twal, quien las acompañó durante toda la peregrinación y facilitó la organización del programa y de los encuentros.
El programa incluyó, además de la solemne y vibrante celebración de la fiesta del Bautismo del Señor en el santuario de Al-Maghtas, la visita a Ammán, donde las consagradas se encontraron con el Obispo y Vicario Patriarcal para Jordania, Mons. Iyad Twal, así como la visita a Madaba, con sus iglesias y mosaicos, y al Monte Nebo, memorial del lugar donde Dios mostró a Moisés la Tierra Prometida.
Uno de los momentos más significativos fue el encuentro con Monseñor Selim Sayigh en el Santuario de Nuestra Señora de la Paz, junto con otras consagradas jordanas. Monseñor Selim fue quien descubrió y abrió el camino del Ordo Virginum en la Iglesia de Jerusalén en los años ochenta y acompañó a las primeras consagradas en 1994. Desde entonces, ha animado y sostenido este carisma en la Iglesia local y continúa siendo el padre espiritual de las consagradas de Jordania. El encuentro permitió compartir inquietudes y desafíos, recibir una enseñanza espiritual, su bendición para el camino y varias de sus obras escritas.
El Ordo Virginum es una de las formas más antiguas de consagración en la Iglesia, que se remonta a los tiempos apostólicos y fue redescubierta tras el Concilio Vaticano II. En ella, mujeres que viven en el mundo, compartiendo las alegrías y las dificultades de todos, sin pertenecer a una comunidad religiosa específica, consagran su vida en castidad de manera particular a Cristo y al servicio de la Iglesia local. El Ordo Virginum está presente en Jerusalén desde 2010 y cuenta actualmente con ocho consagradas de diversas nacionalidades. En Jordania, desde 1994, han sido consagradas nueve mujeres, y otras dos se encuentran en preparación para la consagración.

